FAQ´S
No existe una cura definitiva, pero con el tratamiento adecuado se controla y se mantienen los síntomas bajo control a largo plazo.
El sol, las bebidas calientes, el alcohol, el estrés o los cambios bruscos de temperatura suelen actuar como desencadenantes.
Depende de la gravedad del cuadro, pero la mayoría de los pacientes perciben cambios en pocas semanas y la piel sigue mejorando con el seguimiento médico.